Revisión - La película Banana Splits (2019)

Revisión – La película Banana Splits (2019)

Cuando era niño, me encantaba ver todos los programas de Hanna-Barbera en los que podía encajar. Eso incluía los Banana Splits (los veía desde mediados de los 70 hasta principios de los 80). ¡Pueden imaginar mi alegría cuando vi que no solo estaban haciendo una película de Banana Splits, sino que sería una película de HORROR! Todos los que crecimos en la era de las bandas de animales animatrónicos hemos escuchado la leyenda de estas cosas caminando por la noche, matando a cualquiera que sea testigo de cómo lo hacen. Chucky Cheese era un lugar absolutamente aterrador cuando uno de sus personajes animatrónicos estaba en problemas. Bueno, ¡esta película ha tomado esos miedos y ha corrido con ellos! Por supuesto, no espere actuaciones devastadoras; entra con la expectativa de una película de terror bien hecha y cursi.

¡¡¡¡¡¡ALERTA DE SPOILER!!!!!!

La película presenta a los personajes (Fleegle, Bingo, Drooper y Snorky) como marionetas totalmente animatrónicas que están programadas para entender que “el espectáculo DEBE continuar”, a cualquier precio. Cuando se cancela el programa, los Splits no tendrán nada de eso. Se produce un alboroto asesino dirigido a los adultos, y los niños son secuestrados para un espectáculo final horrible. La película agrega un toque de diversión al carnaval a los horribles asesinatos, ya que tienen lugar en varios escenarios de espectáculos. The Banana Splits Gang lleva a cabo una de las escenas de dibujo y cuarto más animadas que he visto en una película.

El gore puede parecer gratuito y un poco predecible, pero era completamente apropiado para la “sensación” del espectáculo. Las opciones de casting son bastante básicas para este tipo de película, como son las películas de terror campy. Aquí no verás a Brad Pitt ni a ningún otro ganador del Oscar, pero sí a Nick de “Bitten” (Steve Lund).

La nueva pandilla de Banana Splits, programada de forma demoníaca, amplifica con éxito esa vibra ligeramente espeluznante con la que crecieron la mayoría de los miembros de la Generación X, mientras veían el programa original de Banana Splits. Con un “salvador” sorpresa al final (que, quizás, no es tan sorprendente) y sin daño físico a los niños, la película Banana Splits es un regreso pintoresco a la televisión infantil que recomiendo ver al menos una vez.